Esta mansión, situada en el corazón de una localidad marinera, se ha convertido en un hotel que conserva el encanto original del edificio. Dispone de un balcón acristalado con bonitas vistas.
Los interiores del Parador de Ferrol se han diseñado para combinar con el entorno marítimo. Las paredes están decoradas con mapas y motivos marineros. Admire los instrumentos de navegación y el bonito farol de barco que ilumina la elegante escalinata.
Las habitaciones son amplias y están decoradas al estilo antiguo con tonos tierra y suelos de parqué. Incluyen conexión gratuita a internet.
En el restaurante del Ferrol se sirve gran variedad de cocina gallega, marisco y una deliciosa selección de postres.
Relájese en los salones de estilo lujoso y acogedor.